SDR son las siglas de Sales Development Representative, es decir, la persona del equipo comercial que se dedica a generar y cualificar oportunidades para que otros las cierren. Es probablemente el rol más citado y peor entendido de las ventas B2B modernas. Esta guía explica qué hace exactamente, con qué métricas se evalúa y, sobre todo, cómo saber si tu empresa necesita contratar uno, montarlo de otra forma o esperar.
Qué es un SDR (y qué no es)
Un SDR trabaja la parte alta del embudo comercial: identifica y enriquece empresas que encajan con el cliente ideal, contacta con las personas adecuadas, despierta interés y agenda una reunión cualificada para el comercial que lleva el cierre. Ahí termina su trabajo.
Un SDR no es:
- Un teleoperador. Al teleoperador le entregan la base de datos y el guion, y su trabajo empieza en la primera llamada. El SDR construye esa base de datos antes de contactar con nadie.
- Un comercial junior que cierra tratos pequeños. El comercial cobra por contratos firmados. El SDR cobra por reuniones que el comercial acepta como válidas.
- Un becario que "hace LinkedIn". Publicar en LinkedIn es escribir un contenido dirigido a una audiencia amplia y esperar a ver quién responde. El SDR elige X personas concretas y le escribe a cada una un mensaje que solo tiene sentido para ella.
Lo que se suele creer
Un teleoperador al que le entregan la base de datos y el guion
Lo que hace de verdad
Construye esa base de datos antes de contactar con nadie
Lo que se suele creer
Un comercial junior que cierra tratos pequeños
Lo que hace de verdad
Cobra por reuniones que el comercial acepta como válidas
Lo que se suele creer
Un becario que publica en LinkedIn a ver quién responde
Lo que hace de verdad
Escribe a personas concretas un mensaje que solo sirve para ellas
La distinción con el BDR (Business Development Representative) varía según la empresa. Cuando se separan, lo habitual es que el SDR trabaje los contactos que llegan por la web (inbound) y el BDR contacte en frío con empresas que no te conocen de nada (outbound). Si vas a tener una sola persona, lo que tienes que decidir no es cómo la llamas, sino cuál de las dos cosas hace, ya que una necesita que ya tengas tráfico entrante y la otra no.
Funciones de un SDR en el día a día
El trabajo real de un SDR se reparte en cinco bloques (de forma general):
- Investigación de cuentas. Filtrar qué empresas encajan y priorizar por señales de compra: contrataciones, financiación, cambios de herramienta, expansión. Sobre cómo se construye esa lista hablamos en la guía completa de campañas outbound.
- Identificación de decisores. Localizar a la persona correcta dentro de cada cuenta y su contexto: cargo, antigüedad, qué publica, qué le duele.
- Ejecución multicanal. Secuencias por email y LinkedIn, con mensajes adaptados a cada tipología. El volumen sin personalización quema mercado.
- Gestión de respuestas. Rebatir objeciones, resolver dudas y separar el interés real de la cortesía.
- Higiene del CRM. Registrar cada interacción y cada siguiente paso. Sin ese registro no sabes qué mensajes están funcionando ni por qué se cae la gente, así que no puedes corregir nada.
La semana de un SDR
Explora con el cursor o tocaEjemplo orientativo del reparto de tiempo entre los cinco bloques del día a día.
30% · Investigación de cuentas
Filtrar qué empresas encajan y priorizar por señales de compra
Investigar las cuentas y encontrar a sus decisores ocupa la mitad del tiempo en este ejemplo.
Los KPIs con los que se mide un SDR
Medir a un SDR solo por reuniones agendadas es un error común: incentiva el incluir reuniones basura que el closer descarta a los cinco minutos. Ninguna de estas métricas sirve como objetivo único, porque todas se pueden inflar por separado:
| KPI | Qué mide | Trampa habitual |
|---|---|---|
| Contactos útiles/semana | Cuántas empresas de tu lista ha contactado esta semana | Contar envíos masivos como "contactos" |
| Tasa de respuesta | Calidad de listas y mensajes. Cuánta gente contesta a estos mensajes | Celebrar respuestas negativas como respuesta |
| Reuniones agendadas | Resultado bruto: cuántas de esas respuestas acaban en una reunión en el calendario | Agendar con cualquiera que diga que sí |
| Reuniones celebradas | Cuántas de esas reuniones ocurren | Ignorar los no-shows |
| % aceptado por ventas | Calidad de la cualificación. Cuántas de esas reuniones el comercial da por buenas | No pedir feedback al closer |
| Pipeline generado | Cuánto dinero suman las oportunidades que salen de ahí | Medirlo solo a fin de trimestre |
El número que de verdad importa es el de reuniones celebradas que el comercial da por buenas. Todo lo demás está en la tabla para poder averiguar dónde se rompe el proceso cuando ese número baja. Si quieres profundizar en qué es una oportunidad cualificada, en tipos de leads y cómo cualificarlos desmontamos los marcos más usados.
Los seis KPIs de un SDR
Cada fase filtra a la anterior. Solo una decide si el trabajo sirvió.
Contactos útiles por semana
Cuántas empresas de tu lista ha contactado
Contar envíos masivos como contactos
Tasa de respuesta
Calidad de las listas y de los mensajes
Celebrar una negativa como respuesta
Reuniones agendadas
Cuántas respuestas acaban en el calendario
Agendar con cualquiera que diga que sí
Reuniones celebradas
Cuántas de esas reuniones ocurren
Ignorar los no-shows
- El que manda
Aceptadas por ventas
Cuántas da por buenas el comercial que cierra
No pedir feedback al closer
Pipeline generado
Cuánto dinero suman esas oportunidades
Medirlo solo a fin de trimestre
Los cinco primeros están aquí para saber dónde se rompe el proceso cuando baja el quinto.
Cuándo tiene sentido contratar un SDR
Señales de que tu empresa está lista para un SDR interno:
- Tienes un closer saturado. Si quien cierra dedica más de un tercio de su tiempo a prospectar, estás pagando tarifa de closer por trabajo de SDR.
- El ticket lo aguanta. Con un coste total de entre 30.000 y 45.000 euros al año (salario, variable, herramientas, datos), necesitas un ticket y un volumen que lo amorticen.
- Hay proceso que ejecutar. Un SDR sin listas definidas, sin propuesta de valor clara y sin nadie que le forme no falla él, le falla la empresa.
- Puedes esperar de 3 a 6 meses. Entre contratación, adaptación y ajuste de mensajes, el retorno tarda. Si necesitas pipeline el mes que viene, esta no es la vía.
Y señales de que aún no toca: no has validado que tu propuesta genera reuniones (hazlo tú primero, aunque sea a mano), no hay quien gestione a esa persona, o el presupuesto solo da para contratar y no para equipar.
¿Te toca contratar un SDR?
Marca lo que se cumple hoy en tu empresa.
Sin marcar
Marca las casillas que se cumplen en tu caso
El resultado cambia según lo que marques.
¿Contratar, formar o externalizar?
Las tres vías tienen sentido según el momento:
- Contratar a alguien con experiencia acorta el periodo de adaptación, pero cuesta más y escasea.
- Formar a un perfil junior sale más barato al mes, pero el coste real está en el tiempo que alguien senior tiene que dedicarle y en que a los 12 o 18 meses toca repetir el proceso con otra persona.
- Externalizar la función te salta la curva de aprendizaje, que es la parte cara de montar outbound. A cambio, tienes menos control del día a día. Analizamos esa decisión a fondo en equipo de outbound interno o externalizado.
Las tres vías
Ninguna es mejor en abstracto: depende del momento de la empresa.
Contratar con experiencia
Si necesitas una adaptación rápida
Ventajas
- Acorta el periodo de adaptación
- Llega con criterio propio ya formado
Inconvenientes
- Cuesta más y escasea: reciben ofertas constantemente
- Necesitas saber evaluar a quien contratas
Formar a un perfil junior
Si tienes tiempo y alguien que enseñe
Ventajas
- Sale más barato al mes
- Se forma con tu proceso y tu mercado
Inconvenientes
- El coste real es el tiempo de alguien senior
- A los 12 o 18 meses toca repetir con otra persona
Externalizar la función
Si necesitas pipeline ya
Ventajas
- Te saltas la curva de aprendizaje, que es la parte cara
- Pipeline desde las primeras semanas
Inconvenientes
- Menos control del día a día
La combinación más habitual en empresas medianas: externalizar para validar y generar pipeline ya, y contratar internamente cuando el volumen y el aprendizaje acumulado lo justifican.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto gana un SDR en España? La horquilla habitual en España se mueve entre los 20.000 y los 30.000 euros brutos de fijo, más un variable ligado a reuniones o pipeline que suele añadir entre un 20% y un 40%. En startups con inversión y en tecnológicas el total puede superar los 35.000.
¿Qué diferencia hay entre un SDR y un BDR? En la práctica muchas empresas los usan como sinónimos. Cuando se distinguen, el SDR suele cualificar leads que llegan (inbound) y el BDR abre puertas en frío (outbound). Lo importante no es la sigla, sino definir qué parte del proceso cubre cada rol.
¿Un SDR cierra ventas? No. Su trabajo termina cuando la reunión cualificada está agendada y el contexto pasado al comercial que la lleva. Pedirle a un SDR que además cierre suele acabar en que no hace bien ninguna de las dos cosas.
¿Cuántas reuniones al mes debe generar un SDR? Depende del ticket, el mercado y la calidad de las listas. Como referencia general del sector, entre 8 y 20 reuniones cualificadas al mes es un rango sano en B2B; por debajo de forma sostenida suele haber un problema de proceso, no de esfuerzo.
En NEXO BOUND hacemos el trabajo del SDR como servicio: prospección B2B por LinkedIn y email, con comerciales humanos gestionando cada respuesta, para que tu equipo solo entre en las reuniones que valen. Si estás valorando cómo montar la función, pide una auditoría gratuita y vemos juntos qué encaja en tu caso.

